Y hacía un calor maravilloso para el otoño. El solcito calentaba la tarde dorada y caminamos juntos, de la mano, las quince o veinte cuadras que dista de nuestra casa el negocio de ***O. Yo misma había insistido. No por piedad ni por simpatía, sino más bien por ética. Para intentar ponernos de acuerdo. A pesar de ya saber que ***O es como todo perverso, ladino y abusador.
Nos sentamos en una mesita, afuera. Nos hizo esperar como media hora mientras lo veíamos hacer nada. Finalmente, se acercó, pleno de movimientos ampulosos y en un tono francamente despectivo soltó la lengua como un latigazo.
- ¿Y? ¿A qué vienen acá?
Mi Esposo lo miró largamente con una expresión mansa en el rostro, como bovina. Yo lo conozco muy bien y nunca se me escapa la brasa ardiente de su mirada que se enciende ante la osadía ajena.
Los dos me miraron soprendidos. Hasta ese momento, había estado sentada frente a ellos sin hacer ningún comentario ni gesto. Casi invisible.- A conversar con vos, ***O, a tratar de cerrar un trato que
sea justo para todos. Acá vos querés tu casa, nosotros queremos cobrar, vamos a
resolver esto para beneficio de todos...- No no no - se exasperaba con gestos exagerados de mal actor
- yo ya te dije cómo es: que me devuelva mi casa, sino yo no firmo nada. Yo ya
te entregué lo que quiero firmar. - Y levantaba la voz.- A ver ***O, lo que vos me diste no es un convenio como te
presentamos nosotros, justo para todas las partes; nos diste una suerte de
boleto de compraventa pretendiendo pagarnos a todos el día que se te dé la gana
vender la propiedad.- ¡Lo lamento! ¡Si no me dan la casa, no pago nada!- ya
gritando -¡No pago nada!- Hasta acá.- Dije con firmeza en alta voz.
Sin más, nos fuimos.- Hasta acá, ***O. Vámonos amor.- Escuchala, escuchala a tu mujer que es inteligente.
Escuchala que ella entiende. Ella ya entendió cómo es. ¿No, linda, que ya
entendiste cómo es?
-Basta de perder la dignidad.- Vamos a hacer lo que debemos.

1 comentarios:
noooo
buenisimo postt ambaaarrr
haganlo pagar!!!
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